Por David Azcona
Una de las cosas que más sentía cuando estaba fuera de casa era el no pertenecer a ningún sitio. Eso me daba mucho miedo y cuando pensaba en ello me sentía triste. Nací de una madre y en un entorno que ya no está presente en mi vida. A lo largo de mi infancia no he sido capaz de mantener ninguna relación de forma estable e incluso algunas veces he dudado de mi capacidad de sentir. Muchas veces sentía que yo no era capaz de amar y de querer a las personas, como el resto de la sociedad. Sentía que no tenía nada que me atara al mundo. Me daba envidia la normalidad.
Ahora me doy cuenta que si pertenezco a una familia. Pero he estado dos años de mi vida negándolo. Ahora me doy cuenta de que no era capaz de saber quién era por el hecho de sentir que no pertenecía a nada. También entiendo los problemas de identidad y ese gran afán de protagonismo, o con la facilidad que sentía que cualquiera, en cuestión de días, era mi mejor amigo. Eran debidos a la necesidad de aprobación, de sentirme de algún sitio.
Sentía que mi vida no funcionaba. Volví a casa, empecé a sentir que pertenecía a algo, que no era yo sólo flotando por el mundo. Todo lo demás vino después. El ser capaz de ser amigo de alguien, pero por primera vez sentir que el amigo era YO, no una imagen creada de mi con el fin de agradar al otro.
Por fin no lucho por ser el mejor en algo, o por ser el protagonista. Me esfuerzo por saber quien soy, y lo mejor de todo es que siento que lo estoy consiguiendo.


07/01/2009 a las 17:40
Y soledad, mucha soledad e incomprensión, seguro que has sentido. Pero ahora sabes que la gente que te quiere de verdad, te quiere por como eres, no por lo que deberías ser o hacer, y que además no estás solo, aquí te dejo un pedazo de mi que te haga compañia:
http://historiasdeabril.blogspot.com/2008/06/antecedentes-y-consecuentes.html
Preciosa y valiente entrada.
un beso
07/01/2009 a las 18:36
David,
Dices: Me daba envidia la normalidad.
De cierta manera te entiendo porque tenia una vecina que tenia una familia en la que se decian todo sin tabus. Estaban tan unidos que llegue a sentir envidia. No entendia porque ella tuvo la suerte de tener una familia tan unida y yo no.
Con el tiempo, vi que ellos tambien tenian sus problemas como cada familia, pero con una diferencia NO habia secretos entre ellos. Y siempre HABLABAN sobre los problemas. Y ahora esta familia me considera com una hija.
En conclusion, adoptado o no a veces sentimos “envidia de la normalidad” si en nuestra casa no lo hay. Es nornal. Somo humanos!
07/01/2009 a las 18:42
Dios mio!!!
Tus palabras son mis palabras. A día de hoy, hace un par de semanas, hablaba con el psicologo de eso: de no sentirme de ningún sitio, de la incapacidad de “echar raices” en ningún sitio. Podía edstar un año viviendo en Ecuador en una comunidad que al volver ya era historia, tener gente a la que contar mis secretos y pasar a la historia; darse cuenta de que mi vida está llena de compañeros de viaje pero sin amigos. Solo mi mujer puede enseñarme día a día lo que es la amistad… pero aun así… no me siento de nada, ni de nadie.
Pensaba que era por ser libra lo de ser equidistante, un afan de justicia… pero no, he comprendido que soy incapaz de tomar postura por miedo a ser juzgado, por miedo al rechazo. Toda una vida buscando respuestas. Incluso he comprendido que aun siendo mal estudiante toda la vida, había una asignatura que me apasionaba: la Historia… y estudié la carrera de Historia y comprender el pasado, buscar conexiones… hoy he comprendido que era yo quien buscaba mi pasado, mi historia, comprender el porqué de mi existencia…
Toda una vida construida en torno a lo mismo, todo un caracter construido en torno a una realidad, todos mis sentimientos racionalizados para no sufrir, toda una construcción de mi Yo, que resultó ser una entelequía. Un personaje que me ha ido comiendo durante años, un personaje sin rumbo, una mascara que creía ser la realidad…. el mito de la caverna de Platón. Y aun intuyendo que todo era mentira, eñ miedo a ofuscarme, el pánico a ver la realidad tal cual era, el miedo a comprender que vivo en matrix (autoconvenciendome de que era libre)…
Toda una vida de proyecciones de lo
07/01/2009 a las 18:47
Sorry
Toda una vida de proyecciones, de imagenes que creía reales, que creía reales por que estaba convencido de que yo las había elegido, de que yo era quien elegía, de que yo era el protagonista de una vida dada, adoptada.
Toda una vida de intuiciones nunca hechas realidad, de autoengaños, de miedo, de cobardía autocamuflada en “no quiero dañar a mi entorno”…
Ains David, has puesto palabras a tantos sentimientos ocultados por capas y capas de alabastro, palabras a tantas vivencias que quería olvidar, palabras que me recuerdan que a día de hoy todavía me cuesta comprender, asimilar e integrar mi pasado.
Gracias David: una pequeña pieza acaba de recuperar su sitio: y esto marcha!
07/01/2009 a las 20:35
Son palabras profundas y hablas de soledad y de busqueda de identidad. Como hemos hablado yo tambien me fui de casa a los 18 años y me busque o crei que me estaba buscando, pero es verdad que con los años me di cuenta que lo que tenia que hacer es reeducar mi autoestima, creo que encontre muchas respuestas y alivio cuando la trabaje. Mi falta de Autoestima ha hecho que nunca crellera ser merecedora de amor incondicional, durante mucho tiempo en mi vida no he tenido nada para mucho tiempo amistades, parejas etc. Las personas se cansaban de estar con alguien que crellera tan poco en si misma. Pero tambien quiero comentar, que en la adolescencia cada persona es un mundo, puede ser que los adoptados en generla padezcamos de baja autostima, pero pongamos un ejemplo: un niño biologico deseado se cria en una familia normal que le quiere, pero sin darse cuenta los padres siempre le han dado lo que quiren y le han ayudado a desarrollar una autoestima tan alta, que el chic@ en su adolescencia sea un arrogante y un egoista y desarolle un sentimiento de superioridad tan fuerte que no deja que nadie le diga nada. doy este ejemplo porque muchos padres nos pueden leer…David me siento identificada en muchas de tus palabras..¿por cierto tienes pag web para la Voz de los adoptados en Madrid? Un saludo y como siempre me gusta recalcar, cada persona son vivencias diferentes y yo doy mi opinion bajo la vision de mis circunstancias.
07/02/2009 a las 08:54
Soy madre de 2 niñas, 1 adoptada y otra no, (no sé bien porqué escribo esta “diferencia”), corrijo, soy madre de 2 niñas, sin más, y observo que todos los conflictos interiores los achacais a la condición de la adopción, en muchos casos, seguro que es así, pero…quizá sea la explicación fácil a problemas de convivencia, falta de comunicación, problemas de autoestima…que se dan en casi todos los jóvenes, yo, que ya soy madurita, también me fui de casa a los 18 (con el consiguiente disgut familiar), adoro a mi familia, pero puedo vivir en otra ciudad, en otro país, y estar perfectamente, me educaron para ser independiente económicamente, y resulto que también lo soy emocionalmente, sé que están ahí, pero no necesito su contacto diario, y no lo veo como un problema, conflicto no resuelto…sino como otra manera de enfrentarse a la vida.
Me gustaría que mis hijas contaran conmigo siempre que me necesitaran, pero espero que sean autosuficientes emocional y sicologicamente.
Y si una de mis hijas quiere buscar sus orígenes, adelante, y si una, o las 2 quieren conocer mundo, mochila en mano, adelante, pero no lo veo como un problema de identidad, ni como un conflicto por resolver, sino como curiosidad sana, y crecimiento personal.
Corregidme en el planteamiento, porque por mucho que os leo, no consigo enfocarlo de la misma manera.
PD.Mi hija fue adoptada siendo un bebé, cuando el heho se produce en edades más tardías, o han estado en varias familias, sí que entiendo perfectamente esos planteamientos.
Gracas
07/02/2009 a las 11:55
Monica: lo entenderás, seguro que lo entenderás cuando tu hija crezca y a través de ella puedas sentir sus emociones en relación a su origen. Entonces descubriras la importancia y profundidad de lo que ahora lees sin comprender.
Isabel
07/07/2009 a las 15:16
SOY APROPIADA, TENGO 24 AÑOS Y A LOS 20 ME ENTERE QUE NO PERTENECIA A LA FAMILIA QUE ME VIO CRECER…
07/08/2009 a las 07:49
Yo estoy con Mónica achacarlo todo al echo de ser adoptado, me parece relativamente “fácil”. Como soy adoptado no me integro, no tengo amigos de verdad..Creo que ser adoptado es un handicap en la vida, pero también es como es mi caso ser hija de padres separados, con dos medias familias y medio hermanos y sentir que no forma parte de ninguna de las dos y no por eso achaco a ese hecho todos mis problemas personales.
Creo que se generaliza y eso nos lleva al error, tengo amigos adoptados que les hablas de este tema y alucinan y gente que como su madre bio no les quiso, que no se hasta que punto que te den en adopción es que no te quieran, se corto las venas con 15 años.
Así que también deveriais hablar de los adoptados que no se calientan la cabeza ni se vuelven locos ni piensan que por “odiar” a sus padres en la adolescencia,como casi todos. Son personas diferentes
07/08/2009 a las 18:50
Gracias David por tus maravillosas palabras, ayudas a mas gente de la que piensas.
Sigue con esta labor!!! Mucho animo!!!!
07/09/2009 a las 13:42
Monica: A mi adoptaron siendo un bebé, y aun así he tenido esta falta de “ubicación”, y eso va ligado directamente al hecho adoptivo. En la edad adulta lo puedo ver claro. Evidentemente que todos los niños y adolescentes tienen sus problemas de identidad (puedo verlo a diario pq además soy psicóloga infantil), pero en el niño adoptado estos toman mucha mas presencia a lo largo de la vida por una falta de información tan importante como son nuestros orígenes. Cuando uno no sabe, tiende a imaginar, pero la imaginación es eso…fantasía, no una realidad.
Anna
07/10/2009 a las 09:10
Anna,
Dices: pero en el niño adoptado estos toman mucha mas presencia a lo largo de la vida por una falta de información tan importante como son nuestros orígenes. Cuando uno no sabe, tiende a imaginar, pero la imaginación es eso…fantasía, no una realidad.
Y estoy 100% de acuerdo contigo. Yo fui adoptada con 10 dias en Argentina. Y tengo que decir que yo me imagino a mi madre biologica cuando me miro al espejo y me pregunto si me parezco a ella? Y no se si un dia la conocere, pero desde pequena me he hecho una imagen de ella que nunca sabre si es la realidad o no?
Total, que es imprtante saber nuestros origenes. Adoptado o no es parte de nuestra vida.
Lis.